1 - La técnica empleada para la realización de implantes mamarios depende de cada paciente.

El estudio previo y la posterior consulta con el cirujano determinarán la técnica más adecuada. Se puede optar entre vía axilar, vía perialeolar y vía submamaria. El implante se podrá colocar por detrás de la glándula y encima del músculo o por detrás del músculo.

 

2 - Las adolescentes deberían evitar la cirugía de implante mamario.

En esta etapa, los senos continúan creciendo al igual que el resto del cuerpo que todavía está en desarrollo. En Estados Unidos, por ejemplo, la cirugía de implantes mamarios en jóvenes menores a 18 años es ilegal (según la Dirección de Alimentos y Drogas de ese país). No obstante, si la decisión está tomada, es indispensable informarse con el profesional para saber cuáles son los beneficios y los riesgos que conlleva el procedimiento.

En efecto, la edad adecuada está vinculada con el desarrollo completo del cuerpo y, además, con la capacidad de cada paciente de entender y aceptar en qué consiste la operación. Pero existe una salvedad en los casos en que el implante se realiza por una falta del desarrollo mamario, uni o bilateral.

 

3 - Es preferible colocar la prótesis por debajo del músculo.

La introducción submuscular separa la prótesis de la glándula, disminuye el porcentaje de contractura y, en algunos casos -según las pacientes- proporciona pechos más naturales. Pero hay que tener en cuenta que, con el tiempo, la mama tiende a hacerse péndula y la prótesis queda en su sitio.

 

4 - Es necesario utilizar un corpiño post-operatorio.

Generalmente se recomienda sujetadores deportivos sin aros. No obstante, es conveniente consultarlo con el cirujano ya que, en algunos casos, y según la evolución del paciente, puede indicarse un cambio de corpiño o, incluso, retirarlo.

 

5 - Está permitido colocar un implante mamario aunque en la familia haya antecedentes de cáncer de mama.

No hay estudios comprobados que demuestren que hay vínculo entre los implantes y las siliconas. No obstante, es aconsejable realizar la consulta previa con el mastólogo y los controles correspondientes después.

 

6 - Los controles obligatorios se realizan inmediatamente después de la operación.

Los días de control postoperatorio dependen del tratamiento quirúrgico que fue realizado y de la evolución del paciente. En general, los controles son dos veces por semana y los puntos de sutura se retiran entre los 12 y 15 días posteriores a la cirugía plástica. Luego, es recomendable un control aproximadamente al mes de la operación.

 

Los mitos

1 - Los implantes dificultan el amamantamiento.

Esto no es así, excepto que en la operación se seccione los conductos mamarios que desembocan en el pezón. Sin embargo, esto no tiene por qué ocurrir.

 

2 - El implante mamario redondo es mejor que el implante mamario en forma de gota de agua (anatómicas).

No es así, las dos formas de implantes son las más utilizadas y la elección entre uno y otro depende de la decisión de la paciente. Algunas mujeres eligen los implantes redondos porque añaden más elevación y proporción. Mientras tanto, otras optan por la forma de gota de agua porque proporciona un agrandamiento más natural.

 

3 - El post operatorio siempre es doloroso.

Es distinto según como haya sido la introducción de la prótesis durante la intervención. Si el implante es subglandular o subfacial las molestias deberían ser escasas. En tanto, si la prótesis es submuscular el postoperatorio puede resultar más doloroso. Por eso, se deben seguir las recomendaciones del cirujano.

 

4 - Las prótesis pueden resultar perjudiciales para la salud.

Hasta el momento no se comprobó que los implantes mamarios produzcan un riesgo para la salud. De todas formas, es fundamental el control periódico con el equipo profesional que hizo la operación para un correcto seguimiento.

 

5 - El implante mamario puede producir cáncer.

Se realizaron numerosos estudios y, a nivel científico, está demostrado que no hay relación entre el aumento del tamaño de las mamas con implantes y la aparición o desarrollo de cáncer.

 

6 - Las siliconas son definitivas.

Las prótesis deben renovarse entre los 10 y los 15 años posteriores a la intervención. No obstante, en algunos casos, puede suceder que se rompan antes y, en esos casos, se hace necesario el cambio con anticipación.

 

7. NO SE PUEDE REALIZAR DEPORTE AL MENOS POR UN MES DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN.

Verdadero. “Al menos hay que tener reposo por un mes, incluso yo doy claras indicaciones de no hacer ejercicios de tren superior a futuro, para no molestar al implante para que no se inflame”.

 

8. CUANDO UNO SE PONE UN TAMAÑO DE SILICONA DESPUÉS NO SE PUEDE ACHICAR.

Mito. “Es mito aunque si tiene cierta dificultad, a veces es complicado porque con el pasar de los años la mama ha cambiado, se ha caído y atrofiado, por lo tanto para poner un implante más chico hay que levantarla”.

 

9. CON UNA CIRUGÍA DE AUMENTO MAMARIOS SE PIERDE LA SENSIBILIDAD DE LA ZONA.

Mito. “El implante mamario en general no afecta la sensibilidad, sin embargo en algunos casos, cuando la prótesis es muy grande y estira mucho la piel, puede estirar también los nervios sensitivos y alterar la sensibilidad de la mama, pero en la gran mayoría de los casos esto no debería pasar”.

 

10. LAS PERSONAS PUEDEN SER ALÉRGICAS A LAS PRÓTESIS.

Mito. “La silicona es un material muy bien tolerado y al poner un implante de silicona en el cuerpo, el organismo lo rodea, aislándolo y así lo tolera durante mucho tiempo. Cuando un implante tiene problemas podría ser por otras causas como por ejemplo una infección”.

 

11. DESPUÉS DE 10 AÑOS SE DEBEN CAMBIAR LOS IMPLANTES.

Mito. “Si un implante no ha dado problemas no tiene para qué cambiarse. Sólo se cambia cuando hay evidencia de alguna complicación”.

 

12. HAY QUE IR UNA VEZ AL AÑO A UN CONTROL MÉDICO.

Verdadero. “Hay que controlarse una vez al año con el especialista. La idea es que el cirujano pueda darse cuenta si el implante tiene algún problema y en ese momento solicitar exámenes diagnósticos como la mamografía o una resonancia”.